Puede que muchos recuerden esta antigua historia por boca de sus abuelos o por su experiencia propia. Por desgracia, yo no estuve en ese año para ver que es lo que pasaba ciertamente, y sólo me tengo que resignar con las típicas leyendas que se van contando de padres a hijos. Si alguien sabe algo más sobre esta historia, que no dude ni por un momento en dejar su comentario acerca de ella o escribirme.
Y sin más dilación paso a hablaros sobre la leyenda de la barriada de la Orden y su supuesto fantasma.
Cuando construyeron la barriada de la Orden, los vecinos que allí habitaban aseguraban escuchar en las paredes de los pisos ruidos, golpes y varias voces extrañas que ponían los pelos de punta.
Todas las madrugadas se escuchaban, entre el silencio del amanecer, fuertes golpes que provenían de las paredes de los edificios. Según la leyenda, varias personas preguntaban y los golpes parecían que les iban contestando con un si o un no. El sí, con un golpe y un No significaba dos golpes.
Evidentemente éste suceso trajo mucha cola. Los vecinos de los edificios mismos, hasta de los edificios colindantes estaban atemorizados y sólo deseaban que aquello parase de una vez por todas. Y de ahí la intervención de la policía en el caso, la gente estaba verdaderamente asustada y había que averiguar por qué se producían aquellos golpes, quién los producía y acabar con el “problema”.
La policía empezó su investigación y dio con el paradero del nacimiento de aquellos desagradables ruidos. Se descubrió que tal “fantasma ruidoso” era un vecino que se escondía, no recuerdo si en una vivienda o en una sala de contadores. Daba golpes a través de las tuberías y según él todo había sido una pequeña broma.
Pero lo que si fue cierto es que causo una gran alarma durante mucho tiempo.


1 comentarios:
Yo, una granadina, tuve la suerte de vivir tres años en Huelva: desde 1973 hasta 1976, y viví esos acontecimientos, todas las mañanas llegábamos a la oficina con nuevas noticias, que si contesta cuando le preguntan, que si dicen que es una muchacha que murió nosecuando, hasta que se descubrió que era una muchacha pero viva, para asustar a la familia del novio o algo así, lo que pasaba es que coincidía la pared de su cuarto con unas bajantes, o con uno de esos conductos o chimeneas que hay en las casas adonde dan las rejillas de los cuartos de baño y las cocinas que no tienen ventanas, y por lo visto, lo que empezó como una broma se fue convirtiendo en una descomunal gamberrada con repercusión en la vida de la ciudad. No se hablaba de otra cosa, yo venía los fines de Semana a Granada contando como iba la cosa. Estábamos todos interesadísimos. Al final, cuando todo se supo, gracias al magnifico carácter de la gente de Huelva todo fueron chistes y bromas, aparecieron bares que se llamaban "El fantasma de la Orden", ponian tapas que se llamaban "Fantasmitos", fué una temporada fantasmal con mucha gracia. Yo nunca la he olvidado.
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